La Cocina de Irma alimenta a todos
Luego de 36 años como camarera, Irma Ceballos abrió su propio restaurante Mexicano en Little Village, donde sus recetas familiares y hospitalidad incondicional la han hecho un pilar del vecindario.
Luego de 36 años como camarera, Irma Ceballos abrió su propio restaurante Mexicano en Little Village, donde sus recetas familiares y hospitalidad incondicional la han hecho un pilar del vecindario.
No importa que idioma hables, que tanto dinero tengas, o que tipo de comida te guste, siempre tendrás comida en La Cocina de Irma.
El restaurante, ubicado en 4224 en la calle 31 W en el vecindario de Chicago, es manejado por Irma Ceballos, madre de cinco y un residente de Cicero. Anteriormente, Irma trabajó para otro restaurante Mexicano, Taquaria Los Comales, como mesera por 36 años. Luego de muchos años trabajando para alguien mas– y considerando su habilidad natural para conectar con las personas– ella se inspiró a seguir sus sueños y abrir su propio local, donde podría compartir sus recetas familiares y su calidez con la comunidad.
Es un negocio familiar, desde su esposo lavando los platos hasta sus hijos cocinando y sirviendo, cada persona que trabaja en el restaurante es un miembro de la familia.

La familia Sanchez antes y durante el apuro del desayuno. | NaBeela Washington/15 West .
"Trabajar con mi familia es divertido. Discutimos bastante, pero es muy divertido," dijo Miguel Sanchez, hijo de Irma, quien recientemente renunció a su trabajo de vendedor en Home Depot para trabajar en el restaurante a tiempo completo.
"Tenía mis dudas al principio," dijo la hija más joven de Irma, Fernanda Sanchez, luego de escuchar la idea de su madre de abrir un restaurante Mexicano. "Luego del COVID, vi que habían negocios que aún estaban sufriendo. Y ahí es cuando mi mamá de me dijo 'De lo único que te vas a arrepentir en la vida es de no hacerlo.'"
El restaurante abrió en Diciembre del 2023. Antes de eso, Irma vendía su comida desde su cocina personal durante los fines de semana por un poco más de un año y medio, casi dos años. Ofrecía tres platos: barbacoa, menudo, y carne con jugo. Cada fin de semana ella hacia 250 galones de cada plato, y todos trabajaban hasta que se agotaban todos los platos.

"Empezábamos a las seis de la mañana, y terminábamos a las cuatro o cinco de la tarde. Trabajo de tiempo completo. Toda la cocina y la casa terminaba destruida. Pero todo iba bien," dijo Miguel.
La demanda inspiró Irma a abrir un restaurante tradicional.
El restaurante tiene una gran variedad de clientes, desde profesores y estudiantes de la escuela del vecindario (Secundaria Little Village Lawndale), hasta trabajadores de almacén y vecinos retirados. El restaurante ha sido conocido por bastante tiempo como un lugar donde todos son bienvenidos, con varios regulares llamando a la dueña "Abuela Irma" por su calidez y generosidad.

Durante un ataque de ICE en Abril, mientras los agentes enforzaban medidas migratorias, entraron al restaurante solo para usar los servicios higiénicos, pero Irma insistió en servirles café y comida sin cobrarles. Este acto de bondad, junto con la póliza de aceptar a todos, reforzó su reputación de ser un espacio seguro, un lugar donde las personas podían encontrar comfort y comunidad incluso en tiempos inciertos. Como dijo Fernanda, "Estábamos tratando de no provocar más preocupación, ya hay suficiente en este mundo. Por eso creo que este lugar se siente como un rincón seguro."
Más allá de crear un espacio seguro, la familia se ha ganado a sus clientes a través de su calidad hospitalidad.
"Hay muchos restaurantes en esta área. Por eso al inicio, la gente dudaba en venir. Pero yo soy el tipo de persona al que le gusta dar. Yo soy tipo 'Te daré un taco. Prueba. Dime que tal esta. No te lo voy a cobrar' y se enamoran." dijo Fernanda. "Ahora todos nos reciben con brazos abiertos." Miguel dijo que el restaurante no solo da servicio adentro del local, pero también da varias órdenes para llevar, las cuales alimentan a equipos de trabajadores durante su almuerzo, con entradas empezando en $3.90.
El restaurante ofrece un menú amplio con más de 70 platos. Los platos incluyen chilaquiles (verdes y rojos), mole (los cuáles pueden ser dulces o picantes), ternera al vapor, quesabirria, burritos, huaraches, sopes, y papas con salsa casera picante. También sirven una gran variedad de jugos recién hechos - hay jugos de naranja, verde, zanahoria, y betabel - así también como Café de Olla, un café tradicional de México.
[Izquiera] Foto de las Papas Bravas, [Derecha] Hamburguesas con papas fritas. | NaBeela Washington/15 West
"Esta comida me recuerda a la comida casera, muy, muy buena. Aveces me hace acordarme de como mi mamá hacía menudo," dijo Maria, quien viaja desde el Parque Melrose para comer en el restaurante.
Varias de las recetas son tradiciones de la familia de Chihuahua y Sinaloa en México, y las salsas y aguas frescas son hechas en el mismo local. Varios de los ingredientes que usan son de los mismos miembros de la comunidad, ellos compran sandías, cactos, y otras frutas y verduras de vendedores locales.
"Incluso el café te hace regresar. Hay gente que prueba el café, y empiezan a llorar. Dicen 'Me ha traído recuerdos de cuando vivía en México,'" dijo Miguel. Miguel explicó que su Café de Olla es un café Mexicano tradicional, hecho en una olla con ingredientes como cáscaras de naranja y canela, aunque la receta completa es un secreto de la familia.
Incluso la gente que dice que no toma café terminan amándolo," dijo, "no es tu típico Starbucks o Dunkin'; es algo especial que realmente le recuerda a la gente de sus raíces."
Sin embargo, el menú tiene la habilidad de cambiar con lo que sea que Irma quiera cocinar.
"Si alguien ve el menú y dicen algo como 'no me gusta nada de esto,' mi mamá es esa persona que dice '¿Que te gusta? Veré que tengo,' dijo Fernanda.
Esta voluntad de acomodar a cualquier cliente refleja la filosofía del propósito del restaurante de Irma.
"Soy feliz, pero mi misión nunca termina – tengo que alimentar a tantas personas. Aquí, cada persona, incluso la más humilde, es bienvenida con amor y respeto. No importa si tienen dinero o no, en mi cocina siempre encontrarán un plato lleno y un corazón lleno, y siempre se irán satisfechos," dijo Irma.