Construcción en la Estación Austin Fuerza Pasajeros a Caminar una Cuadra Extra
Meses de construcción pone a prueba la paciencia de los transeúntes mientras que el proyecto de accesibilidad de de $25 milliones continúa
Meses de construcción pone a prueba la paciencia de los transeúntes mientras que el proyecto de accesibilidad de de $25 milliones continúa
Los transeúntes del lado Oeste han añadido una cuadra extra a su caminata diaria desde Junio, cuando el CTA cerró la puerta principal de la estación Austin para una renovación de $25 millones para hacer la Línea Verde accesible en silla de ruedas.
El proyecto es parte del programa Todas las Estaciones con Accesibilidad de la Autoridad de Tránsito de Chicago, el cuál tiene como meta que todas las estaciones de tren sean accesibles bajo el estándar de ADA para el 2038 ya sea con mejoras o reemplazando elevadores. De acuerdo al CTA, 104 de 146 estaciones de tren actualmente cumplen con los estándares de accesibilidad, y Austin es una de las 14 estaciones en diferentes etapas de planificación o construcción.

La estación Austin, una de las más antiguas en la Línea Verde, esta pasando por sus mejora más significativa en décadas. La estación abrió en 1899 y fue reconstruida en 1962, sirviendo a generaciones de residentes en el lado Oeste. El CTA comenzó en Marzo, y la construcción aumentó en Junio con el cierre de la entrada principal.
Durante la ceremonia de inaguración llevada a cabo el 31 de Marzo, el Alcalde Brandon Johnson dijo, "La inaguración de hoy en la estación Austin representa nuestro compromiso para todos en Chicago. La accesibilidad no es un lujo ni es opcional; es un derecho fundamental."
La Presidenta de la Autoridad de Tránsito de Chicago Nora Leerhsen y otros dignatarios se unieron a Johnson en la ceremonia.
Para los defensores de los derechos de los discapacitados, la renovación representa un proceso esperado por mucho tiempo. Como dijo el Presidente y CEO de Access Living, Karen Tamley, "Esta inaguración es mucho más que un hito de la construcción, es una promesa de más independencia y oportunidad para todos."

Para el residente Matthew Miller, subir 28 pasos cargando su scooter eléctrico de 28 libras no es ideal, pero manejable. "Puede que tome las escaleras aunque haya un ascensor, pero no sería el fin del mundo. Al regresar a casa me bajo en Ridgeland solo para evitar la construcción."
Otros encuentran el desvío más disruptivo, como Amari M., quien también usa un scooter eléctrico, que dice que "no harían esto en el centro ¿Es que no hay manera de acabarlo más rápido?" Sin noticias del CTA, algunos pasajeros sienten que los han dejado en la oscuridad sobre cuando vendrá la calma.

El CTA no ha respondido a los correos preguntando por una actualización sobre la línea temporal del proyecto.
La construcción ha cerrado parte de la acera de Corcoran Place entre el Bulevar Austin y la Avenida Mason. Los pasajeros tienen que cruzar hasta el lado opuesto de Corcoran Place o seguir la área cercada a la entrada temporal en Mason, casi una cuadra de la entrada original.
Jane A., una estudiante universitaria que vive en el área y pidió que no se usara su nombre completo, fue tomada por sorpresa. "No esperaba que la entrada principal estuviera cerrada, y al principio intenté encontrar la nueva entrada. Pero sé que es lo mejor para la cuidad."

La construcción, la cual incluye la instalación de un ascensor nuevo y una escaladora que se conecta con la plataforma, se espera que este completa a inicios del 2026.
Otras mejoras incluyen la reconstrucción de las escaleras, la nueva rampa complatible con las normas ADA, extensión de la plataforma, y otras mejoras para la estación.
Hasta entonces, los pasajeros continuarán navegando el desvío, alargando sus viajes diarios, mientras que esperan por una estación que sirva a todos los residentes, a pesar de su mobilidad. Esta inconveniencia últimamente resalta como los años de accesibilidad ignorada han forzado a los residentes del West Side a soportar el peso del progreso tardío.