Jem Junkies está Haciendo Espacio para la Suavidad
En este estudio queer y negro de grillz y gemas para dientes, la comodidad y conversación son tratadas como parte de la experiencia.
En este estudio queer y negro de grillz y gemas para dientes, la comodidad y conversación son tratadas como parte de la experiencia.
Antes de poder sentarme, Kristy Ramsey ya estaba haciendo conversación.
Me preguntó sobre como estuvo el camino y el trabajo. Para cuando nuestra entrevista empezó dentro de Jem Junkies, el estudio queer y negro de grillz y gemas para dientes que ella co fundó con Kimberly “Kim” Randall, yo ya me sentía menos como una reportera y más como si fuera una visita en la sala de alguien.

Ese sentimiento, Ramsey explicó después, es intencional.
"Siempre le digo a las personas, apenas acabemos...te puedes quedar si gustas, ver TV, hablar," dijo ella.
En Jem Junkies, la comodidad es tratada como parte del servicio. Los clientes vienen para sus grillz personalizados y sus gemas para dientes, pero la mayoría de veces se quedan por la conexión, seguridad, o simplemente la sensación de estar en un lugar donde no tienen que explicarse. Para Ramsey y Randall, crear ese tipo de atmósfera importa tanto como el producto final.
"Uno no sabe que este pasando en sus vidas," dijo Ramsey. "Solo el hecho de tener compañía y sentir que pueden hablar o decir cualquier cosa es gigante, y creo que eso es más grande que el negocio mismo."
La pareja empezó Jem Junkies luego de atender el Festival Villain Arts Tattoo, una convenció de tatuajes en Chicago, en 2025. Luego de tatuarse códigos Morse a juego, pasearon hasta llegar a un puesto donde un artista estaba poniendo cristales en los dientes de las personas.

Randall había visto esas gemas para dientes antes, pero estos diseños se sentian diferentes — mariposas y otros diseños complejos que "no sabía que fuera posibles" con gemas para dientes. En el camino a casa, las dos empezaron a imaginar como sería crear un espacio que fuera de ellas.
No mucho tiempo después, ambas entrenarón con higenistas y creadores de grillz en California y Arizona, empezaron a buscar vendedores, y lanzarón su primer pop-up en el Show de Arte Black Boy de Chicago.
"Todo el rato tuvimos una multitud," dijo Randall. "No pudimos con todos."
Pero lo que se quedó con ellas no fue solo la demanda. Fue la manera en la que la gente abordaba el trabajo mismo.
"La gente invierte y piensa en el," dijo Ramsey.
La joyería dental no es nueva. Los adornos para los dientes han existido en varias culturas por siglos, mientras que los grillz se volvieron asociados con la cultura hip-hop en los 80s, 90s y los 2000, popularizados por artisas como Slick Rick, Ol' Dirty Bastard, Nelly, y Paul Wall. Las gemas para dientes, por otro lado, surgieron durante la pandemia en las épocas altas de TikTok e Instagram, donde las tendencias de moda se volvieron mucho más visuales, rápidas, e increíblemente compartibles.
Pero Ramsey y Randall ven Jem Junkies como algo que existe fuera del ciclo de tendencias desechables. El duo describe su trabajo no como una novedad, sino como una manera de personalización— una manera en la que sus clientes marcan sus logros, experimentan con estilos, o reclaman su confianza en su sonrisa.

Durante un taller de tres horas sobre como hacer tus propios grillz el 19 de Abril, los asistentes se movierón de mesa a mesa comparando diseños, haciendo preguntas sobre como esculpir la cera y tipos de cortes, y debatiendo si es que sus piezas son minimalistas o experimentales. En medio de la tarde, la conversación se pausó por un rato por un brindis para celebrar el compromiso reciente de la pareja antes de que los clientes volvieran a sus discusiones sobre sus diseños y sus citas.


Asistentes y dueñas brindan para celebrar el compromiso de la pareja. | NaBeela Washington/15West
Para los pedidos de gemas para dientes, las citas empiezan la mayoría de veces con una conversación. Randall le pregunta a los clientes que tipo de look quieren: sutil o atrevido, minimalista o muy visible. Ella los guía a través de la ubicación y los preparativos antes de pegar la gema al diente cuidadosamente. De ahí toca la revisión en el espejo.
"¿Es esto lo que quieres exactamente?" pregunta. Si la respuesta es no, lo ajusta.
Randall, una ex gimnasta universitaria, aborda el trabajo con la presición de alguien que solía perseguir la perfección. Ella admite que al principio estaba nerviosa sobre empezar un negocio, especialmente si se compara con Ramsey, quien se describe a si misma como una emprendedora serial. Pero con el tiempo, se sintió atraída por el proceso creativo y las reacciones de los clientes cuando al fin se ven al espejo.
"La gratificación de acertar y hacer a la gente feliz porque acertaste," dijo Randall. "Realmente la disfruto."
Ese cuidado también va para las consultas de grillz. Los clientes eligen las gemas y los diseños de manera colaborativa, tratando las piezas como marcas de memorias o logros la mayoría de veces.
Ramsey recordó a un cliente que ordenó un grill personalizado luego de obtener su PhD. Uno de los dientes tenía cortes con las letras “PhD.”
"Se vuelve parte de su historia," dijo Ramsey.
El duo también ve la conexión del trabajo con un linaje cultural amplio. Desde hace mucho tiempo los grillz han funcionado como expresiones de estilo, estatus, e indentidad en la cultura de la gente negra, evolucionando a lo largo de las décadas hasta convertirse en un elemento de moda de lujo y arte que uno puede vestir.

"Cogemos m*erda y la hacemos oro," dijo Ramsey. "Es parte de nuestra cultura."
Pero las dinámicas emocionales del espacio son tan importantes como las piezas acabadas. Ramsey dice que la mayoría de veces los clientes se abren en las citas, a veces hasta quedarse luego de que el servicio haya acabado, solo para seguir hablando.
Para el duo, ser un espacio LGBTQIA+ friendly no es solo una palabra que este de moda, sino una práctica reflejada en como interactúan con los clientes.
"Solo el saber que tenemos un espacio LGBTQ+ en común hace que se sientan más seguros de venir, y eso va para cualquier persona, pero es especial para las personas en nuestra comunidad," dijo Ramsey.
Ese sentido se cuidado se extiende más allá de la estética. En una industria llena de kits de DIY y vendedores temporales, Jem Junkies tiene mucho cuidado en lo que seguridad y transparencia se refiere. Las gemas para dientes se pegan usando métodos similares que se usan para los brackets. Ya que la práctica se ha vuelto más conocida, algunos dentistas y oficinas de ortodoncia han empezado a mandar a sus clientes a artistas entrenados. Ramsey y Randall evitan extracciones, y aconsejan a sus clientes que vayan al dentista.
En el futuro, la pareja espera poder lanzar una extensión de su negocio que pueda ayudar a cubrir gastos dentales a personas que no se lo podría permitir. La idea creció luego de que varios clientes fueran al negocio pidiendo un grillz para cubrir dientes perdidos.

“¿Qué pasaría si tuvieran el dinero para un diente de verdad," dijo Ramsey, "y luego van por un grill para mejorar su sonrisa?"
Para Ramsey y Randall, esa posibilidad refleja lo que han intentado construir desde que abrieron Jem Junkies: un espacio donde las personas se pueden ir sintiéndose mejor que cuando llegaron.